VON LUSTIG, EL HOMBRE QUE VENDIÓ LA TORRE EIFFEL

#COMEDIA #ESTAFA #CABARET #SONRISAS

LOS ABSURDOS TEATRO

VON LUSTIG, EL HOMBRE QUE VENDIÓ LA TORRE EIFFEL

Estreno 30 abril 2022 Teatro Liceo de Salamanca | Feria de Teatro Castilla y León – Ciudad Rodrigo 2022 |
Premio Mejor Actriz (Patricia Estremera) Festival Nacional de Teatro de Vegas Bajas 2022 |
Premios Mejor Espectáculo y Mejor Dirección (Natalia Hernández) Certamen Nacional de Teatro Garnacha La Rioja 2023 con nominaciones Mejor Actriz y Mejor Actor (Patricia Estremera y Alfonso Mendiguchia) |
Candidato Premios MAX 2024: Mejor Autoría Teatral, Mejor Actor y Mejor Vestuario |


Teatro de texto, cabaret, música | Público General | Castellano | Durac. 85 min.
Sala | Dim. mín. 5,5m (ancho) x 4,5m (fondo) x 4m (alto a vara)

Dossier VON LUSTIG. Los Absurdos Teatro
Ficha Técnica VON LUSTIG. Los Absurdos Teatro

DISTRIBUCIÓN CRÉMILO EN COLABORACIÓN CON MONTSE LOZANO DISTRIBUCIÓN E ÍNSULA CULTURAL (Andalucía)

SINOPSIS

Primavera de 1925. En una suite del elegante hotel Crillon de París se cierra la mayor estafa conocida del siglo XX. ¡Un hombre es capaz de vender la torre Eiffel! El 11 de marzo de 1947, ese mismo hombre muere por una neumonía hipostática en el centro médico para prisioneros federales del condado de Greene, Misuri, Estados Unidos. Ha sido trasladado allí desde su celda en la prisión de máxima seguridad de Alcatraz. El oficial de turno, al llegar el momento de rellenar el certificado de defunción, en el apartado de ‘ocupación’, lo define para la posteridad -en una especie de cómica ironía- como: ‘aprendiz de vendedor’.

Su nombre es Víctor Lustig. Su alias más conocido, el conde Von Lustig: ¡el mayor estafador del siglo!

Kikí, una meretriz ingeniosa, estafadora e iniciadora de Víctor en toda clase de artes desde su llegada a París siendo un pipiolo, nos da la bienvenida a la función y nos presenta al conde para, entre los dos, desgranar las andanzas más audaces que sumieron a Víctor en un carrusel vital tan increíble como cierto… O tal vez no.

Asistiremos a los despertares de Víctor (a la vida, al dinero, a las mujeres, a la fascinación por el timo y la huida constante…); a su encuentro mesiánico con su primer maestro, Nicky Arnstein; a su preparación y estudio para la impostura; a su encuentro con Al Capone; a sus grandes estafas.

Y todo ello contado, como una especie de embudo vital, para desembocar en el gran golpe que le haría pasar a la posteridad. París. Víctor lee un periódico. Una noticia despierta su curiosidad. ¡Eureka! Lustig ha visto la oportunidad, sólo le queda diseñar bien el anzuelo: elegir correctamente la víctima, el engaño y el momento.


FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA

Dramaturgia: Alfonso Mendiguchía
Dirección: Natalia Hernández
Actores: Patricia Estremera y Alfonso Mendiguchía
Diseño de iluminación: Víctor Mones y Suh-Güein
Diseño vestuario: Reme Gómez
Música original y espacio sonoro: David Bueno
Diseño de escenografía: Natalia Hernández y Víctor Mones
Coreografía: Ricardo Santana
Realización escenografía: Readest
Cartelería e identidad visual: Manolo Pavón
Vídeo y teaser: Javier Díez

Producción: Los Absurdos Teatro y Teatro Liceo Salamanca


REQUISITOS TÉCNICOS BÁSICOS

Dimensiones óptimas: 8m (ancho) x 7m (fondo) x 6,5m (alto)
Dimensiones mínimas: 5,5m (ancho) x 4,5m (fondo) x 4m (alto a vara)
La escenografía cuenta con una estructura de 5m de ancho por 4 m de altura en total y 3 metros de fondo.
Descarga, dirección luces y montaje aprox. 8h, desmontaje y carga aprox. 2h.
Posibilidad de adaptaciones previo valoración y acuerdo entre partes.


CRÍTICAS Y PRENSA

Conoce lo que se ha dicho de Von Lustig!

DIARIO DE ENSAYOS DE RNE

#ELDIARIODEVONLUSTIG. Es un diario sonoro del proceso creativo y de ensayos de VON LUSTIG – el hombre que vendió la Torre Eiffel- para el programa LA SALA en RNE.

Conoce más del diario!


LA COMPAÑÍA

LOS ABSURDOS TEATRO nace a principios de 2010 casi de casualidad, casi de puntillas, casi sin darnos cuenta y sin casi nada, ni siquiera ropa. ‘Desnudo, nadie es perfecto’, pre-estrenado en Madrid y estrenado oficialmente en el teatro Zorrilla de Valladolid, supone el inicio de un viaje incierto, desconocido y despojado de casi todo, pero que nos lleva a levantar el telón casi 400 veces.

400 funciones que, como aquellos 400 golpes para Truffaut, nos incitan irremediablemente a seguir caminando por donde apenas hay vereda, a sembrar donde apenas hay campo, a buscar donde apenas se ve y, sobre todo, a luchar –luchar mucho- de cuando en cuando contra gigantes, de cuando en cuando contra molinos. Algunas veces –las menos- con una mirada preclara de los pasos a seguir y otras –las más- siguiendo la más elemental de las herramientas para aprender: equivocarse.

Y en esa odisea por el abrupto sendero de la equivocación, además de una buena cosecha de pasos en falso, creemos haber encontrado algunas pepitas de oro que son la brújula de nuestro trabajo.

Una puesta en escena limpia y precisa, con los elementos justos y necesarios para hacer montajes muy ágiles, rápidos, en los que las conversaciones y los pensamientos se cruzan del mismo modo en que se cruzan por la vida, sin pedir permiso. Del mismo modo en que se cruzan en un folio la prosa y el verso, con un simple cambio de renglón. Del mismo modo en que la cuarta pared aparece y desaparece y los personajes se abrazan y distancian del público, con un simple guiño.

Y todo esto lo pretendemos hacer a través de nuestro imaginario, de nuestra visión expresada en nuestras propias palabras. Textos propios que conforman nuestro propio universo. Un universo que nos lleva a buscar en cada montaje –quizá de forma necia, pero siempre divertida- la lente de aumento más adecuada a nuestra mirada autocrítica con el fin de encontrar el famoso punto sobre la i. Y así nos hemos visto colocando el punto sobre la i de la incongruencia (diosa absurda donde las haya); sobre la i de la idiotez (el virus más mortífero y contagioso que jamás haya existido); sobre la i de la injusticia (ese gran mantra que está en la base de este maltrecho mundo); sobre la i de la incompetencia (en la que posiblemente hayamos caído varias veces).

Nuestro auténtico reto es mostrar dramas sin caer en dramatismos; plantear dudas sin imponer soluciones; sacar sonrisas sin buscarlas. En definitiva, buscamos que la gente se divierta y que además piense y se emocione y reflexione y al tiempo se abandone y simplemente disfrute. Y que, además, nos quieran. Mucho, que nos quieran mucho. Y los programadores que nos contraten. Mucho, que nos contraten mucho.

En total, Los absurdos teatro somos una compañía que cuenta con una vida de 13 años y más de 2000 representaciones.

Siete montajes de sala para adultos, dos infantiles, además de varios montajes de dinamización de lugares patrimoniales y un buen número de propuestas ‘de calle’.

Sin más, ¡Bienvenidos, absurdos!


ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Encuentros con el público postfunción.


MÁS INFORMACIÓN

https://losabsurdosteatro.com/espectaculosabsurdos/von-lustig-el-hombre-que-vendio-la-torre-eiffel/